martes, 13 de marzo de 2012

Susceptibilidades



Hay de aquellos susceptibles que lean esta historia. Yo tengo una novia, tenía, se me disparó al cielo. Recién, hace unos segundos.
          El problema seguramente comenzó mucho antes de haber llegado a mis manos. Yo me encontraba en el taller literario cuando ella me mandó un mensaje diciendo que estaba mal y me necesitaba. Le pregunté que le pasaba y me dijo que estaba llorando hace rato, que no quería molestar a nadie pero que necesitaba una palabra de aliento. Me fui hasta la casa pero no salió, la llamé pero no contestó.
          Cuando volví la encontré conectada. Le pregunté que le pasaba y me dijo que estaba recostada. Pensé que ya estaba bien, pero empezó a escribir letras separadas, señal de que sus lágrimas caían sobre el teclado. Se me partía el alma pero empecé a contarle cómo había estado mi día. Al parecer dejó de llorar porque ya no escribía. Quién es esa chica Marisa; esa chica es una compañera de trabajo nada más. Pero te llamó Ger; si, todas mis amigas me llaman Ger. Pero me dijiste que era tu compañera de trabajo nada más y otra vez a llorar.
          Siempre me había afligido ver mal a algo tan frágil como una mujer. Ni hablar de enterarse que están llorando por medio de una computadora. Le recordé que la quería y le envié un video de un niño de la página de chismes. Me hace acordar a mi hermanito; sigue llorando. Te paso a buscar y vamos a dar una vuelta; que no, que le dijera a Marisa y que extrañaba a su hermano. El sábado te llevo al cementerio; bueno, dejo de llorar.
Ahora que estás más tranquila contame que te pasa; me encontré con mi ex novio y me dijo cosas feas, cosas como que vos me engañabas y que yo era mucha chica para vos; entiendo. Y me dijo que me quería y me habló de esa Marisa por eso te digo; nena vos tenés que entender que ese pibe está trastornado, no entiende que vos no sentís nada más por él, me da bronca que te juro si lo veo por la calle le rompo la cabeza. No no hagas eso mi amor, es un buen pibe en el fondo, ya me calmé un poco gracias por preguntar; de nada para eso estoy, para escucharte. Qué te parece si te paso a buscar y nos hacemos unos mimitos; no, estoy delicada. Ahh, cierto que esta mañana me dijisite que estabas indispuesta; yo no te dije eso, otra vez a llorar. Se desconectó
          Me sonó el teléfono: hola mi amor, qué te pasó; nada tonto, llamaba para ver qué íbamos a hacer esta noche, soy Marisa…

No hay comentarios:

Publicar un comentario

"Yo no te pido que me bajes una estrella azul
solo te pido que mi espacio llenes con tu luz":